Aprendizaje, valores, tecnología
Hola Sandra, gracias por tu comentario a “Sobre la tecnología y un comentario“, que provino de “La tecnología no es una herramienta” . Escribía en este post:
En mi mensaje quería diferenciar a la tecnología como actividad social (que no es un herramienta porque tiene su propio rol en la sociedad) y los artefactos y metodologías de la tecnología (que pueden ser usados como herramientas). ¿Por qué quiero hacer esa diferencia? Porque tendemos a olvidar que el uso de un software o de una computadora implica una serie de valores. Por ejemplo, emplear internet para investigar supone que el estudiante debe resistirse al “copia y pega”, a no citar la fuente, a no perder el tiempo navegando inútilmente… y esto no simplemente un conjunto de instrucciones de uso, sino el reforzamiento de ciertos valores puestos en peligro por las posibilidades de la herramienta. Con el libro, que también es una herramienta, no había el peligro evidente del “copia y pega”, por ejemplo. Por eso, estimada Sandra, insisto que el uso de la herramienta debe ir acompañado de los valores que implica, por ejemplo, buscar lo óptimo, la eficiencia, la exactitud, etc. y de los límites éticos de su uso, por ejemplo, no sacrificar la individualidad por la exactitud, o la expresividad por buscar lo óptimo. Tal vez eso debería incorporarse en las planificaciones de la sesión de aprendizaje, porque eso también significaría que el docente le da un panorama completo de la tecnología. Y, aun más, los estudiantes suelen ser más rápidos en aprender el manejo de las herramientas, pero no son rápidos en captar o expresar los valores implícitos. Y creo que ésa es una labor fundamental en el aprendizaje con tecnologías, labor que el estudiante no puede hacer solo, como no puede madurar solo. Gracias, mucha gracias por tus comentarios. Creo que los estoy aprovechando. Creo que este diálogo es una muestra del aprendizaje perpetuo y mutuo, Sandra. Por eso, de nuevo, gracias.
Leemos y escuchamos siempre: “el blog es una herramienta educativa“, “clic es un instrumento útil para la educación“, “el procesador de textos hace la vida educativa más fácil“, “internet nos sirve para que los alumnos encuentren información“, etc. Después de este aluvión de frases es fácil llegar a la conclusión totalmente equivocada que “la tecnología es una herramienta“. Y nos quedamos de nuevo en la superficie. Y nos quedamos de nuevo en una falsa relación entre educación y tecnología.
En mi mensaje quería diferenciar a la tecnología como actividad social (que no es un herramienta porque tiene su propio rol en la sociedad) y los artefactos y metodologías de la tecnología (que pueden ser usados como herramientas). ¿Por qué quiero hacer esa diferencia? Porque tendemos a olvidar que el uso de un software o de una computadora implica una serie de valores. Por ejemplo, emplear internet para investigar supone que el estudiante debe resistirse al “copia y pega”, a no citar la fuente, a no perder el tiempo navegando inútilmente… y esto no simplemente un conjunto de instrucciones de uso, sino el reforzamiento de ciertos valores puestos en peligro por las posibilidades de la herramienta. Con el libro, que también es una herramienta, no había el peligro evidente del “copia y pega”, por ejemplo. Por eso, estimada Sandra, insisto que el uso de la herramienta debe ir acompañado de los valores que implica, por ejemplo, buscar lo óptimo, la eficiencia, la exactitud, etc. y de los límites éticos de su uso, por ejemplo, no sacrificar la individualidad por la exactitud, o la expresividad por buscar lo óptimo. Tal vez eso debería incorporarse en las planificaciones de la sesión de aprendizaje, porque eso también significaría que el docente le da un panorama completo de la tecnología. Y, aun más, los estudiantes suelen ser más rápidos en aprender el manejo de las herramientas, pero no son rápidos en captar o expresar los valores implícitos. Y creo que ésa es una labor fundamental en el aprendizaje con tecnologías, labor que el estudiante no puede hacer solo, como no puede madurar solo. Gracias, mucha gracias por tus comentarios. Creo que los estoy aprovechando. Creo que este diálogo es una muestra del aprendizaje perpetuo y mutuo, Sandra. Por eso, de nuevo, gracias.









